La pubertad de los hijos es un momento que muchos padres temen. ¡Y no es de extrañar! Como padres, sabemos que se acerca un momento de muchos cambios y novedades para los niños. Por ello, es fundamental hablar con ellos y explicarles en qué consisten los cambios que va a experimentar su cuerpo. Sobre todo, con las niñas, puesto que ellas tendrán que pasar por su primera menstruación. Con este propósito, voy a explicarte qué es la menarquía, la pubertad precoz, y cómo hablar con tus hijos para que estén bien informados. ¡Sigue leyendo!

¿Qué es la menarquía?

Para empezar, es importante contarles qué es la menarquía. Se trata de la primera menstruación. Es decir, la primera vez que baja la regla, y se suele dar entre los once y doce años. Sin embargo, es posible se retrase hasta los dieciséis, o que aparezca antes de los once. (más adelante hablaré de eso). Eso sí, por norma general, en Estados Unidos la media de edad para la menarquía son los doce años. Por lo tanto, hay que hablar con las niñas antes de que cumplan esa edad. Piensa que, cuando aparece el primer periodo, si no está bien informada, puede llevarse un buen susto.

Además, también podemos explicarle a qué se debe y por qué se produce la menstruación. Obviamente, no hay que ponerse muy científico, pero con una simple explicación sobre cómo funcionan los ovarios, será suficiente. Dile que la primera regla llega cuando los ovarios se activan y comienzan su ciclo de ovulación. Así mismo, al activarse, estos empiezan a producir unas hormonas (progesterona y estrógenos) que son las que generan los cambios en el cuerpo.

Los cambios en el cuerpo después de la primera menstruación

La llegada de la menarquía indica que el cuerpo se está preparando para la vida adulta. Por esta razón, inicia una serie de cambios. Para empezar, los senos comienzan a desarrollarse. Esto ocurre unos años antes, con la aparición del botón mamario. Pero, después de la primera menstruación, se desarrollan más rápidamente.

Otro de los cambios más notables es la aparición de vello. Esto ocurre tanto en el pubis como en las axilas. Además, la activación de los ovarios significa que el cuerpo ha empezado a ovular. Por ello, la niña ya puede reproducirse. Finalmente, la niña también puede experimentar un aumento de la estatura (por eso las niñas, a esas edades, suelen ser más altas) o la redistribución de la grasa del cuerpo.

¿Qué es la pubertad precoz?

Como había dicho antes, es posible que la pubertad aparezca unos años antes de lo esperado. Generalmente, los niños y niñas comienzan la pubertad alrededor de los once años. Sin embargo, si esta se presenta antes (antes de los siete u ocho años en las niñas y antes de los nueve en los niños), se considera pubertad precoz. Entre los síntomas a los que podemos estar atentos se encuentra el desarrollo de los senos o de los testículos, un gran incremento en la estatura, o cambios en la voz.

La pubertad precoz, en principio, no es algo que deba preocuparnos, ya que se da muchas veces. No obstante, es cierto que esta puede traer algunos efectos no deseados. Por ejemplo, hay que tener en cuenta que el aumento de estatura para en cuanto se acaba la pubertad. Por lo tanto, al terminarla antes, puede que no llegue a desarrollar todo su potencial. Además, también es posible que afecte a las relaciones sociales porque no se desarrollan a la vez que sus compañeros. Pueden sentirse diferentes y que su autoestima se vea perjudicado por ello. Este es otro de los motivos por los que es tan importante hablar con ellos sobre estos temas.

Los riesgos de la menarquía temprana: la primera regla antes de los once años

En el caso de las niñas, la pubertad precoz suele traer como consecuencia una una menarquía precoz. En otras palabras, que la primera regla aparezca antes de los once años. Por desgracia, la menarquía temprana tiene algunos riesgos. Aunque no te preocupes, no debería afectar demasiado a la vida de tu hija. Pero debes tener en cuenta que puede provocar trastornos en el crecimiento. Esto implica que, en algunos casos (no todos), la niña puede presentar un mayor riesgo de infarto de miocardio, asma o cáncer de mama cuando sea adulta. Así mismo, puede aumentar la posibilidad de que de mayor sufra sobrepeso u obesidad.

https://medlineplus.gov/spanish/menstruation.ht

Como padres, ¿cómo hablar de la primera menstruación con nuestros hijos?
Lo más importante es hablar de ello de forma natural. Hay que hacerles entender que los cambios que va a experimentar su cuerpo los experimenta todo el mundo. Así que no deben sentirse mal por ellos. Háblales de forma cercana, y asegúrate de que han entendido lo que les has explicado.

¿Cuándo hablo con mi hijo o hija?

Ahora que ya conoces la mayoría de datos relevantes sobre la pubertad y la menstruación, debes transmitirle esta información a tus hijos. Y debes hacerlo antes de que empiecen a experimentar los cambios. ¡Es la fecha límite! Sin embargo, el «cuándo» depende del nivel de desarrollo emocional de los niños. Es posible que tu hijo de cinco años vea una compresa en el baño y empiece a hacer preguntas. O que lleguen los diez y no pregunte nada. Así que debes buscar un momento entre los seis y los nueve años en el que sea natural hablar del tema.
[Imagen 3: Debes informar a tus hijos antes de que empiecen a experimentar los cambios en su cuerpo.]

¿Qué datos debo contarle?

No es necesario que le cuentes cómo funcionan las hormonas o que los tejidos del útero se desprenden, etc. Pero sí hay que dar unos datos clave para que tengan toda la información necesaria. Por ejemplo, cuándo puede llegar la menstruación, qué cambios implica para el cuerpo, que a partir de ese momento podrán tener hijos, etc. Todo lo fundamental para que puedan cuidarse y que los cambios en su cuerpo no les pillen por sorpresa. También debes decirles que puede aparecer la pubertad precoz o la menarquía temprana, y que no pasa nada ni deben estar avergonzados por ello.

Así mismo, a las niñas hay que contarles que, una vez cada 28 días (más o menos), sangrarán por la vagina, y que a todas les pasa. También hay que decirles que la menstruación suele durar entre dos y siete días, y qué es importante que apunte los días para que pueda controlar su ciclo. Al principio, vendrá de forma irregular, pero poco a poco, se regularizará y podrá anticipar cuándo le vendrá la menstruación. Finalmente, háblale de las alternativas que tiene, como la copa menstrual, las compresas o los tampones.

Así que ya sabes, mantén informados a tus hijos sobre la pubertad precoz y la menarquía para que se sientan seguros. Y si quieres saber más sobre la comunicación con los niños, o cómo hablar de temas difíciles, no dudes en contactar conmigo . ¡Te espero!

 

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