Comunicación, relación y conexión con tus hijos

Menú

No sé si ustedes concuerdan conmigo, pero para mí ser padre o madre resulta el trabajo más complicado del Mundo. Imagínense, tenemos el deber de estructurar, disciplinar y vigilar el bienestar de un ser humano para acompañarlo en su desarrollo y convertirlo, eventualmente, en una persona de bien.

 Pero a pesar de ser una responsabilidad complicada, también es la labor más gratificante de nuestra vida. Ver como ese ser humano va creciendo, aprendiendo y adquiriendo nuevas destrezas nos llena la vida cada día de satisfacción y orgullo. S

 Sin embargo, el diario vivir durante las diversas etapas del crecimiento nos pone retos y situaciones que tenemos que manejar adecuadamente para evitar que se conviertan en problemas mayores o que se salgan de nuestro control.

 Creo que todos pasamos por situaciones diarias con nuestros hijos como: el que no recojan los juguetes, no se quieran bañar o se haga una misión imposible levantarlos para la escuela. Por tal razón, les ofrezco varias estrategias que le aliviarán esta carga y la harán más llevadera y fácil.

 

Situación: No recogen los juguetes

 Un despliegue de juguetes en el piso, aparte de cargar visualmente el ambiente, pueden provocar una caída o que sin querer se rompa alguno de estos al pisarlo sin darnos cuenta. Por eso, es esencial que le fomentemos a nuestros hijos a recoger los mismos una vez hayan terminado de jugar y no hacerlo nosotros por ellos. Claro está, esto en gran medida va a depender de la edad que tengan nuestros niños. Pero a pesar de ello, debemos comenzar desde pequeños a desarrollar este hábito.

 Muchas veces nos quejamos por la cantidad de juguetes que tienen nuestros hijos pero terminamos comprándoles otros tantos más. Así, que el primer paso debe ser no comprar juguetes en exceso sobretodo después de épocas como Navidad o Reyes en las cuales se hacen muchos regalos.

 Aparte, les sugiero que ubiquen un closet con suficiente espacio para que los niños puedan guardar los juguetes que no estén utilizando en el momento. Por más que quieran, es imposible que puedan utilizar todos a la vez. Así, que después de varias semanas saquen algunos de los del closet y cámbienlos por algunos que estén utilizando en el momento. Para ellos va a ser como si le estuvieran dando un juguete nuevo y evitará el aburrimiento.

 Por último, si usted le solicita guardar los juguetes y no lo hacen. Póngalos en un lugar en el closet que sea difícil de alcanzar. De esta manera, ellos aprenderán que hay una consecuencia si no obedecen o cooperan cuando se les pide al no poder jugar con ese juguete que tanto les gusta pero que no recogieron.

 

Situación: Continuas peleas entre hermanos

 Cuando los niños son pequeños, o incluso cuando son más grandecitos, muchas veces los hermanos pelean por cosas tan simples como quien usa un juguete, quien se baña primero o a quien le toca poner la mesa hoy.

 Una buena manera de evitar esta continua competencia es utilizar la estrategia de los días alternos. De antemano, desarrollen un calendario con sus niños e incluyan todas aquellas situaciones que ocasionan disturbios. Les aconsejo que lo hagan en conjunto con ellos para que sean partícipes del mismo y colóquenlo en un lugar visible para que lo utilicen de referencia. Al establecer de antemano las actividades, verás que esas continuas batallas se reducirán significativamente.

 

Situación: Olvidos continuos

 ¡Qué mucha paciencia hay que tener cuando llegamos a la escuela y nuestro niño o niña nos dejan saber que se les quedó la lonchera o el proyecto que tienen que entregar encima de la mesa! Entonces para resolver tenemos que regresar a la casa y traerle las cosas.

 No obstante, es importante que nuestros niños comiencen a asumir las responsabilidades sobre  asuntos relevantes a ellos según vayan creciendo. Recordemos que cuando lleguen a la adultez y comiencen en el campo laboral nosotros no vamos a estar para llevarles la computadora cuando la dejen encima del escritorio.

 Por ende, los niños deben entender que hay unas consecuencias directas por sus actos y después de varias veces debemos permitir que vivan esas consecuencias para que lo puedan entender de una manera más clara. Ahora, esto se debe implementar según la edad del niño. No se le puede exigir a un pre-escolar lo mismo que a un niño que ya esté en tercer o cuarto grado.

 

Situación: Falta de cooperación en las labores domésticas

 Involucrar a nuestros hijos en las labores del hogar promueve en ellos la responsabilidad, las destrezas y la independencia. Como padres responsables, debemos procurar que nuestros hijos aprendan a valerse por sí mismos. Aparte, asignarle labores a nuestros niños también les ofrece un sentido de pertenencia en la familia y trabajo en equipo.

 Una buena forma de estimular la ayuda en nuestros niños es brindándole o extendiéndole privilegios como resultado de su solidaridad y cooperación. Si por ejemplo le asignamos a nuestro niño o niña a hacer la cama o lavar su ropa podemos extenderle su horario de uso de vídeo juegos con tiempo adicional. Esto se puede conceder en la semana o sábados y domingo de acuerdo a la conveniencia del momento.

 Algunos padres ofrecen paga como incentivo para la realización de las labores del hogar, pero considero mejor la otorgación de privilegios en lugar de darles dinero por cosas que deben hacer como miembros de la familia.

 

Situación: Dificultad para dormir

 Una de las situaciones más difíciles y a la vez una de las que nos puede provocar mayor irritabilidad es cuando nuestro niño tiene dificultad para conciliar el sueño y se levanta varias veces durante la noche para venir a nuestra cama. Para solucionar esta situación, lo principal es mantener la consistencia de forma tal que si el niño se levanta varias veces durante el transcurso de la noche lo llevemos de vuelta a su cama evitando dejarnos vencer por el cansancio o la frustración. A la larga, la firmeza dará el resultado esperado.

 No obstante,  ofrecerle algún incentivo para permanecer en su cama como un juguete que le guste mucho y que sólo podrá utilizarlo en la medida en que permanezca en su cama toda la noche, también puede ser una táctica efectiva ante esta situación.

 

 Si hacemos pequeños ajustes en la conducta de nuestros hijos desde edades tempranas y evitamos que las situaciones se salgan de control será mucho más fácil de manejar etapas de mayores cambios y retos como la adolescencia.

 Cultivar en nuestros niños buenos hábitos y disciplina es posible si mantenemos el compromiso y la estructura desde edades tempranas.

La obesidad infantil es un problema que afecta a una gran cantidad de niños. En general, la obesidad es uno de los problemas más comunes tanto en niños y adolescentes como en adultos. Es un problema tan marcado que muchos consideran que la obesidad es una pandemia no infecciosa. Hablando de pandemias…

 

La cuarentena debido al COVID-19 ha resultado en que la obesidad infantil se profundice y no se habla lo suficiente de esto. El mundo entero ha pasado meses en casa, lo que quiere decir que muchos niños han perdido su rutina diaria, han adoptado malos hábitos alimenticios, han perdido buenos hábitos de sueño y están mucho más sedentarios que antes. Lo mismo se puede decir de los adultos.

 

En un escenario como el de la cuarentena y el encierro en casa, problemas como la obesidad infantil han aumentado mucho. ¿Y qué hay que hacer para revertir este efecto? Pues, retomar el control de nuestro estilo de vida. En el artículo de hoy discutiremos lo que es la obesidad infantil, cómo la cuarentena por COVID-19 ha impactado esta situación, y qué podemos hacer como padres para prevenir la obesidad infantil.

 

H2: ¿Qué es la obesidad infantil?

 

La obesidad infantil es una enfermedad crónica muy común que afecta al 30% de los niños. Hoy en día, más y más niños se diagnostican con enfermedades asociadas a la obesidad, como lo son la hipertensión, la diabetes, entre otras.

 

Un niño tiene obesidad infantil cuando el percentil del índice de masa corporal es mayor al 95%. Por otro lado, un niño tiene sobrepeso cuando el percentil del índice de masa corporal es mayor al 85% pero menor que 95%.

 

Las causas de la obesidad infantil son muy variadas ya que muchos factores diferentes contribuyen a esta pandemia. Los factores más comunes son el medio ambiente, la falta de actividad física, herencia genética, modelos de alimentación inadecuados, y estatus socieconómico.

 

H2: ¿La cuarentena por COVID-19 ha empeorado la situación de obesidad infantil?

 

Según el último Congreso Internacional de Obesidad, cualquier evento que desestructure la rutina de los niños y los mantenga confinados en casa, como ocurre durante las vacaciones de verano, desencadena conductas desfavorables. En otras palabras, el estilo de vida cambia, se pierde la estructura, y por ende aumentan de peso.

 

La cuarentena por COVID-19 es uno de los eventos que más ha desestructurado la rutina de los niños, adolescentes, y adultos. Durante este periodo de tiempo, se ha perdido el control de la rutina de niños obesos.

 

Hay que tomar en cuenta que la duración de las cuarentenas varía de país en país. Aquellos que han vivido cuarentenas largas y constantes sufrirán efectos más duraderos y que serán más difíciles de revertir cuando se trata de la obesidad infantil. Es por esto que es importante intervenir lo antes posible y tomar el control de la rutina una vez más.

 

Los cambios que trajo consigo el confinamiento han tenido un gran efecto en la obesidad infantil y definitivamente ha empeorado la situación en muchos aspectos. La ausencia de ejercicio, el sedentarismo, la pérdida de buenos hábitos alimenticios; todos estos son factores que tienen grandes consecuencias.

 

H2: ¿Cómo prevenir la obesidad infantil?

 

La prevención de la obesidad infantil depende en gran medida de buenos hábitos y éstos deben empezar en el hogar. Hace falta estructura para evitar la obesidad infantil y también para luchar con ella y ayudar a nuestros niños a recuperar su salud. Aquí discutiremos algunos de los hábitos más importantes para prevenir la obesidad infantil:

 

H3: Actividad Física

 

La actividad física es muy importante ya que el sedentarismo es uno de los grandes aliados de la obesidad infantil. Es importante que nuestros hijos realicen actividades físicas al menos una hora al día. Estas actividades pueden ser moderadas o intensas y es importante que no se traten como un castigo. Hay que enseñarles a nuestros hijos el placer de hacer ejercicio o practicar algún deporte y que tenga una connotación positiva. También podemos mantenerlos activos jugando con ellos y haciendo que participen en las rutinas domésticas para que no pasen todo el día sentados.

 

H3: Alimentación Equilibrada

 

En nuestro rol de padres, es importante que aprendamos a brindarle a nuestros hijos una alimentación equilibrada y adecuada. Esto requiere educación de nuestra parte y también la ayuda de nutricionistas para que nos guíen. En líneas generales, es importantes que beban al menos 1 o 2 litros de agua diarios, hacer de los cereales y legumbres la base de la alimentación, combinar proteínas animales y vegetales, consumir al menos 5 raciones de frutas y vegetales, y evitar alimentos procesados.

 

H3: Mantener un Horario de Comidas

 

Esto es muy importante. No solo se trata de comer de manera saludable y limpia, sino también evitar el picoteo de comida entre horas, sobretodo si se trata de golosinas. Tener un horario de comidas y mantenerlo ayudará a tus hijos a tener mucha más estructura. Si les da hambre entre horas, puedes ofrecerles opciones más saludables, como son las frutas, la granola, el hummus, entre otros. También es esencial que cada comida sea buena y los mantenga llenos por más tiempo, por lo cual es importante incluir los grupos alimenticios más importantes y darles buenas porciones.

 

H3: Reducir el Tiempo Delante de las Pantallas

 

Según varios estudios, los niños pasan alrededor de dos horas y media video la TV, jugando en la PC o en el móvil, entre otros dispositivos. Es importante reducir el tiempo que pasan nuestros hijos delante de las pantallas y asegurarse de que se mantengan más activos. Por esto es tan importante crear el hábito de actividad física.

 

No se puede negar que la cuarentena por COVID-19 ha tenido efectos desfavorables en muchos aspectos de nuestras vidas. La obesidad infantil ha aumentado durante este tiempo y no es algo que debamos ignorar. Sin embargo, podemos hacer algo al respecto y ayudar a nuestros hijos a recuperar la estructura un día a la vez.

Seamos sinceros desde el principio. Como padres, muchas veces nos aterra que nuestros hijos entren en las redes sociales. Al fin y al cabo, conocemos los peligros que puede tener internet y, además, siempre salen cosas malas sobre ello en los noticieros, ¿verdad? No obstante, las redes sociales también ofrecen beneficios a nuestros hijos. Así que si quieres saber cómo influyen las redes sociales en los adolescentes, cuáles son sus «pros» y sus «contras» y cómo educarlos para que las usen correctamente, ¡aquí te lo cuento!

Las redes sociales y su impacto en los jóvenes, su autoestima y su salud mental

Para empezar, hay que tener en cuenta que más de un 60 % de los adolescentes usan las redes sociales a diario. Las más famosas y utilizadas son Facebook, Twitter, Instagram y YouTube. Esto puede ser un poco preocupante, ya que nuestros hijos pasan horas y horas enganchados a ellas. Pero, ¿en qué sentido les afectan realmente las redes sociales?

¿Cómo influyen las redes sociales en los adolescentes y su personalidad?

No voy a mentir, uno de los mayores impactos de las redes en los jóvenes es que están perdiendo horas de sueño. Así mismo, también afectan a la concentración, ya que los hace estar más distraídos. ¿Nunca has visto tu hijo con el móvil mientras hace los deberes, ve la tele o cualquier otra tarea? Entonces ya sabes a qué me refiero. Pero la principal preocupación es la salud mental y la autoestima.

Hay que tener en cuenta que, por norma general, los adolescentes invierten mucho tiempo y esfuerzo en sus cuentas. Y no solo se sienten responsables de responder a los comentarios rápidamente, también suben fotos a diario. Por supuesto, las fotos tienen que ser perfectas y mostrar su mejor cara. Así mismo, si suben vídeos, quieren obtener likes, y todo esto causa ansiedad. Es más, cuantos más seguidores o suscriptores tengan, mayor es la presión. Todo esto hace que estén pendientes de las redes en todo momento, y se sientan saturados. Se convierte es una prioridad para ellos.

Pero como he dicho antes, no todo es malo. En redes sociales, los adolescentes pueden encontrar un sentido de «conexión» con el resto del mundo. El hecho de pertenecer a un grupo es beneficioso para su autoestima. Así mismo, cuando las interacciones en las redes son positivas, estas tienen un buen impacto en su salud mental. Se sienten aceptados y valorados. Esto es un gran refuerzo para desarrollar su propia personalidad. Y es especialmente en cierto en adolescentes del colectivo LGBTIQ+, puesto que encuentran personas como ellos y no se sienten aislados de la sociedad.

¿Cómo influyen las selfies en la autoestima de nuestros hijos?

Aunque no se ha demostrado al 100 %, diversos estudios ofrecen resultados preocupantes. Y es que muchos adolescentes se sienten mal consigo mismos después de estar en las redes. ¿El motivo? Principalmente, su propio cuerpo. En las redes sociales se idealiza el cuerpo mediante las selfis y otras fotografías y, cuando los adolescentes no cumplen con estos estándares, les baja la autoestima. De hecho, la presión de obtener «un cuerpo perfecto», en ocasiones, causa depresión, ansiedad u otros problemas.

Además, las imágenes en las redes suelen estar distorsionadas. Existen múltiples aplicaciones como Snapchat o TikTok que «embellecen» las selfis. Te agrandan los ojos, te adelgazan la cara… y eso es lo que ve todo el mundo en las redes. Cuando su imagen en la vida real no cumple las expectativas, afecta negativamente a su visión de ellos mismos.

Beneficios y perjuicios de las redes sociales en los jóvenes

Entre los beneficios claros de las redes, se encuentra el acceso a la información. Los adolescentes de hoy en día están muy bien informados sobre lo que ocurre en su ciudad, su país y en el mundo. Esto es bueno para que aprendan a obtener las noticias de fuentes fiables y empiecen a tener su visión del mundo. Así mismo, también tienen más acceso a información sobre la salud, por lo que estarán más al tanto de cómo tienen que cuidarse. Finalmente, como decía antes, las redes son perfectas para socializar. Es un medio para mantenerse en contacto con los amigos y la familia, y para conocer gente con intereses afines.

De igual forma, están los riesgos que ya he mencionado y algunos otros. No hay que olvidar que no toda la gente es buena, y las redes ofrece una plataforma para el ciberacoso y el bullying. Además, sin el control adecuado, se pueden exponer a contenido adulto o pueden compartir información privada sin saberlo. Por eso es tan importante el siguiente apartado.

Cómo educar a nuestros hijos en el consumo de redes sociales

Para que los adolescentes puedan usar bien las redes y evitar la mayoría de los riesgos, ¡tenemos que educarlos! Pero eso sí, sin prohibirles su uso o molestarlos todo el día con que dejen el móvil. En primer lugar, hazles saber que todo lo que publiquen en internet se queda ahí para siempre y ya no es privado. Es decir, que se lo piensen muy bien antes de subir una foto o de exponer alguna historia privada en sus cuentas. Un ejemplo para que lo entiendan es decir que, si publican que se van de vacaciones, estarán diciendo a los posibles ladrones que la casa estará sola.

Diles que es esencial que sepan que, en internet, no todo el mundo es quien dice ser. Así que hay que tener cuidado con a quién aceptan en sus redes. Si no lo conoces de nada, ¡no lo aceptes como amigo! (Podría ser el ladrón que está atento a que dejes la casa por vacaciones). Además, hay que tener cuidado con dónde introduces tus datos personales. ¡Enséñales a usar las opciones de privacidad! Por último, hay que decirles que ¡sean simpáticos! Es decir, que traten con respeto al resto de usuarios y que nunca publiquen fotos o historias que puedan ridiculizar a sus amigos. ¡Hay que ser buena gente!

Para finalizar, como padres, es importante que asistamos a nuestros hijos en su desarrollo emocional. Si vemos que las redes sociales los afectan de mala manera, debemos intervenir. Fomenta su autoestima y su salud mental con actividades y no dejes que olvide que estás ahí para él.

Ahora que ya sabes cómo influyen las redes sociales en los adolescentes, descubre más temas en mi blog y contacta conmigo si tienes dudas. ¡No te lo pierdas!

Con frecuencia se hace complicado para los padres hablar adecuadamente sobre salud sexual en la adolescencia. Incluso tú fuiste adolescente y sabes lo difícil que es para alguien joven e inexperto comprender la importancia del tema.

Quizás por el efecto de las hormonas o por la facilidad que tienen los jóvenes para relacionarse, puedes estar seguro de que la sexualidad marcará la adolescencia de tus hijos. Es por ello que, incluso los más expertos en el área, recomiendan a los padres ser la primera línea informativa en cuanto a educación sexual.

Salud sexual en la adolescencia

Para entrar en contexto, primero debes entender mejor qué abarca la salud sexual. Distintas organizaciones de salud a nivel mundial nos dicen que la salud sexual viene representada por un bienestar mental, físico, emocional y social, en función de la sexualidad individual.

En ese sentido, todo lo que interfiera con este equilibrio, debe ser alertado a nuestros hijos, de manera oportuna. Esto incluye lo referente a enfermedades de trasmisión sexual y funcionamiento normal del organismo e higiene, como pilares fundamentales a tratar, en pro de la salud sexual.

 Más allá de lo mencionado, cuando hablamos de salud sexual, también hablamos de derechos y libertades inherentes al ejercicio de la sexualidad.

Sexualidad en la adolescencia

Los jóvenes tienden a iniciar su sexualidad cada vez a edades más tempranas. La gran mayoría lo hace sin tener la más mínima idea de lo que está haciendo, dejándose llevar por el instinto.

Una vez que el desarrollo corporal y hormonal empieza, el comportamiento cambia, junto con las prioridades. La sexualidad tiene sus primeros esbozos en la adolescencia temprana, la cual abarca desde los 11 hasta los 13 años de edad. Allí es cuando los jóvenes empiezan a conocer mejor su cuerpo y a experimentar, lo que es normal y sano hasta cierto punto.

Lo recomendable es no interferir con esta primera etapa, para no provocar frustraciones o miedos en el futuro.

Etapas del desarrollo normal de la sexualidad en la adolescencia

La sexualidad inicia a tempranas edades, pero además, se extiende por varios años, hasta finalizar la madurez sexual. De esta forma, podríamos dividir este desarrollo en las siguientes etapas:

  • En la adolescencia temprana (11 a 13 años), resaltan los cambios físicos, producto de la segregación de hormonas sexuales. En conjunto, surge la auto exploración como mecanismo para alcanzar placer.
  • La adolescencia media (14 a 17 años), está marcada por cambios bruscos y es la etapa donde los padres deben tener suma cautela. En esta etapa, es cuando los adolescentes suelen incursionar en sus primeras relaciones sexuales.
  • En la adolescencia tardía (18 a 21 años), los caracteres sexuales están totalmente definidos y es probable que para este momento, ya hayan experimentado sus primeras relaciones sexuales.

Educación y sexualidad en la adolescencia

Aun cuando la educación sexual debe iniciarse en casa, este tema suele ser vergonzoso, tanto para los padres como para los adolescentes. Sin embargo, no hay excusa para no abordarlo a tiempo y de la manera más natural.

Los expertos en la materia plantean algunos consejos para que la situación no sea traumática:

En cuanto al adolescente

Es lógico pensar que esta etapa de la vida representa una serie de conflictos de índole psicológico. En este sentido, el adolescente debe aceptar tanto su físico, como su identidad sexual y sus deseos sexuales.

Debe enfocarse en obtener una vida sexual y amorosa sana y gratificante, e indagar y asesorarse con personas de confianza sobre las distintas prácticas sexuales y sus riesgos.

En cuanto a los padres

No es necesario que como padre estés encima de tus hijos, agobiándolos con el tema sexual o intentando inducir miedos. Si deseas prestarle apoyo y comprensión y transmitirle los mejores conocimientos posibles, entonces debes abordar el tema de la salud sexual a edades tempranas.

Los mensajes que emitas no deben transmitir inseguridad y la información que puedas aportar debe ir de acuerdo a su edad. Háblales a tus hijos de la responsabilidad como pilar importante de la sexualidad. Una manera fácil de abordar estas conversaciones, es acudiendo a la honestidad y a la empatía.

Sobre el primer amor y la posible primera relación sexual

Puede suceder que la primera relación amorosa en la etapa adolescente conlleve también a la primera relación sexual. Esto en ningún momento debe ser motivo de disgusto para ti como padre.

En décadas pasadas, los jóvenes eran propensos a cometer errores debido a la escasa educación sexual que había. Gracias al avance de la ciencia y a los cambios culturales y sociales, hoy en día es completamente normal y seguro que un adolescente disfrute de su vida sexual. Es allí donde tú, como padre o madre que me lees, debes intervenir asertivamente. No se trata de prohibirle cosas o inferir miedos, sino de incentivarlos a actuar con responsabilidad. Hay que recordarles que para todo existe un momento y un lugar y que lo más importante es disfrutar sanamente.

Pros y contras de una educación sexual comprensiva para adolescentes

Es importante no confundir una educación sexual comprensiva, con una invitación al libertinaje. Es por ello que acá te muestro los pros y contras.

Pros de una educación sexual comprensiva

Una educación sexual comprensiva evita frustraciones y rencores por parte de tus hijos y genera confianza con ellos, lo cual será imprescindible para establecer una comunicación constante.

La información le llegará fácilmente e influirán en sus futuras acciones de manera positiva, evitando posibles errores.

Contras de una educación sexual comprensiva

Se puede correr el riesgo de que el adolescente incurra en malos hábitos sexuales, si no eres rígido con ciertas posturas. La figura de autoridad paternal podría verse afectada, según sea el caso.

Recomendaciones para criar hijos conscientes, responsables y considerados con sus relaciones amorosas

En la medida que orientes a tus hijos adecuadamente sobre el conocimiento de la conducta y salud sexual en la adolescencia, en esa misma medida asumirán responsabilidades en sus relaciones amorosas, con total madurez.

La sexualidad es un derecho que tienen tus hijos, es necesario que les puedas otorgar información veraz para que desarrollen una actitud responsable.

Es muy importante que a través del diálogo, los jóvenes puedan conocerse y comiencen a ser responsables. Los padres, por su parte, deben responder sinceramente ante cualquier duda manifestada por sus hijos.

Los padres deben orientar a sus hijos para que se formen sus propias respuestas y determinen de manera consciente y responsable, como desean vivir su sexualidad, de acuerdo a sus expectativas. Hazles entender la importancia del respeto mutuo y que el perdón es una herramienta útil para quienes verdaderamente lo merecen.

Importancia de educar a los adolescentes sexualmente

Muchos padres e hijos, cuestionan la practicidad de la educación sexual y piensan que es mejor aprender en el camino, a la vieja escuela. Esta actitud solo entorpece el disfrute de la sexualidad de los adolescentes, dada la gran cantidad de errores que éstos pueden cometer.

Debes tener en cuenta que una educación oportuna, no sólo evita embarazos precoces, sino también enfermedades de transmisión sexual y fracasos amorosos.

La educación sexual les otorgará conocimientos teóricos, además de influir en el surgimiento de valores positivos que conlleven a un sano disfrute de su adolescencia.

¿Quieres abordar de la mejor manera temas de sexualidad con tus hijos? En mi blog encontrarás información oportuna, o si lo deseas puedes contactarme para más información.  

Como adultos, sabemos lo inestable que es la adolescencia. Después de todo, ya pasamos por ella y entendemos que es un periodo lleno de grandes cambios. No solo físicos, sino también psicológicos y cognitivos. Se deja la niñez atrás y nos acercamos más a la adultez, pero todavía no se tienen las herramientas para manejar todo lo que sucede en esta etapa. Es por eso que fomentar la educación emocional en los adolescentes es tan importante.

 

La educación emocional es una herramienta esencial y debemos ofrecerla a nuestros hijos en esta etapa tan turbulenta. Además, es una herramienta que los acompañará siempre y les permitirá ser adultos más funcionales. En el artículo de hoy discutiremos lo que es la educación emocional, la importancia de la educación emocional en adolescentes, y las actividades que logren la educación emocional en ellos.

 

¿Qué es la educación emocional?

 

La educación emocional se refiere a la capacidad de entender, usar y controlar nuestras propias emociones. También se refiere a la capacidad de identificar emociones en los demás y demostrar empatía. La educación emocional nos permite obtener las habilidades sociales y personales que nos permiten no solo interactuar con otros con eficacia, sino también manejarnos a nosotros mismos.

 

El desarrollo de la educación emocional en adolescentes es lo que les permite afrontar emociones negativas, como la frustración, la angustia, el enojo, el miedo, y cosas como la soledad, el menosprecio, y la confusión sexual. Todas estas cosas son muy comunes durante la adolescencia y no saber manejarlas puede causar muchos problemas.

 

Tener un nivel alto de educación emocional le permitirá a nuestros hijos a tener más éxito en situaciones emocionales y sociales. Les permitirá construir relaciones más sanas y sólidas, tomar mejores decisiones, y enfrentar situaciones difíciles de una manera más eficiente. Es por esto que debemos fomentarla en nuestros hijos desde una temprana edad; de esta manera podrán seguir desarrollándola hasta la adultez.

 

¿Para qué sirve la educación emocional en adolescentes?

 

La educación emocional en adolescentes les ayuda en muchas cosas. Para empezar, les permite tener un mayor nivel de autoconocimiento ya que aprenden a reconocer sus estados de ánimo, sus fortalezas y debilidades, sus recursos, y sus intuiciones. Aumenta la conciencia emocional, permite una correcta autoevaluación y fortalece la autoconfianza.

 

También les permite tener autorregulación ya que aprenden a gestionar sus estados de ánimo negativos, sus emociones, y sus impulsos. Les permite tener más autocontrol, ser más responsables, tener integridad y adaptarse de manera más eficaz.

 

De igual manera, la educación emocional fomenta la automotivación ya que les permite entender las tendencias emocionales que llevan al cumplimiento de las metas. Tienen un nivel de iniciativa, compromiso y optimismo mucho más alto. La empatía también se fomenta ya que ganan mayor conciencia de los sentimientos y necesidades de los demás, lo que les permite ser más comprensivos y asertivos.

 

Las habilidades sociales también nacen de la educación emocional y les permite aprender a comunicarse mejor, a ser más colaboradores, a practicar escucha activa, entre otras. En general, la educación emocional en adolescentes les permite tener más control de sus vidas, aumenta su productividad personal, les enseña a ser más seguros de sí mismo, y les permite lograr un bienestar social y psicológico.

 

Importancia de la educación emocional

 

Una de las cosas más importantes sobre la educación emocional es que le permite a niños y adolescentes identificar y gestionar sus emociones de manera sana. La adolescencia es una etapa intensa y a menudo los padres le tememos a este proceso porque sabemos que se vienen muchos cambios, sobretodo cuando se trata de la conducta de nuestros hijos.

 

Este proceso de madurez que inicia alrededor de los 10 o 12 años es volátil y la dificultad de este dependerá de la personalidad, circunstancias y entorno de cada persona. Pero que sea una etapa intensa y vulnerable no quiere decir que deba ser negativa. Precisamente para eso es la educación emocional y por eso es tan importante fomentarla; para hacer esta etapa más llevadera, para poder guiar a nuestros hijos y para brindar herramientas verdaderamente útiles. Así se evitan dramas innecesarios y situaciones abrumadoras.

 

Actividades que logren la educación emocional en adolescentes

 

Durante la adolescencia, es importante que seamos pacientes, empáticos y que mantengamos una línea abierta de comunicación con nuestros hijos. Ya que la educación emocional es tan importante, es esencial que practiquemos actividades que logren la educación emocional en adolescentes. De esta manera podremos ayudar a nuestros hijos a obtener todas las herramientas que tanto necesitan en esta etapa.

 

Cuando se trata de actividades que logren la educación emocional en adolescentes, aquí te dejo un par de ideas que puedes practicar con tus hijos:

 

Discusión

 

Esta actividad fomenta el trabajo en equipo y la autoconciencia. No lleva más de 30 minutos y tiene como objetivo crear un debate para encontrarle solución a un problema en particular. Lo ideal es que se haga en grupo, pero una discusión se puede dar perfectamente entre dos personas. Los participantes deben compartir sus ideas, pensamientos y creencias sobre el tema que se haya elegido para la discusión. Idealmente, el tema debería tratar de inteligencia emocional o valores. A raíz de este debate se debe llegar a una solución que satisfaga las sensibilidades de los participantes.

 

Rueda de la vida

 

Esta actividad dura unos 20 minutos y se enfoca en el autoconomiento. El objetivo es conocer los deseos y las necesidades de uno mismo. Hace posible que desarrollemos una visión más clara sobre qué aspectos de nuestras vidas necesitan ser trabajados. La rueda de la vida se utiliza mucho en coaching y es una herramienta muy fácil de usar.

 

Es importante que además de practicar estas actividades, se creen buenos hábitos de educación emocional con nuestros hijos. Tales como hablar de las emociones, ayudar a identificarlas, comunicarse lo más posible para entender lo que están viviendo, emplear buenas herramientas, y respetar el espacio y las necesidades de nuestros hijos. Estamos ahí para guiar y brindar apoyo, pero ellos también necesitan tiempo para ellos mismos.

 

No queremos que nuestros hijos se conviertan en personas malagradecidas. Aprovechemos estos días de celebración para enseñarles la importancia de la gratitud y de servir a los demás. 

Hace 11 años nació mi hijo mayor. Desde entonces y dos años después, tras el nacimiento de su hermano, diariamente, le doy gracias Dios por la vida de mis hijos. Agradezco además el privilegio de ser su padre y de poderlos criar en un hogar seguro y estable, compartiendo la responsabilidad con una esposa tan dedicada a ellos como yo y con múltiples apoyos a nuestro alrededor. Me considero un padre dedicado y presente, mas no perfecto.

Con frecuencia me topo con múltiples ejemplos de varones que asumen la paternidad con seriedad, responsabilidad y entusiasmo. Afortunadamente, hoy día hay muchísimos padres volcados en la formación de sus hijos y muchos de ellos haciéndolo en circunstancias complejas y adversas.

Conozco padres jóvenes que estudian y trabajan, y que aún así hacen de tripas corazones para pasar tiempo con ellos. Tengo amigos divorciados y viudos que están a cargo de sus hijos y que son excelentes modelos. Hay abuelos criando a sus nietos como si fueran sus padres, padrastros que aman a los hijos de su pareja como si fueran suyos y parejas gays haciéndose espacio como padres en una sociedad que pudiera ser más tolerante y brindarles más apoyo.

En mi caso, mi paternidad es un reflejo de tres modelos importantes en mi vida: mi abuelo materno, quien fue mi guía y maestro; mi padrino, compañero y cómplice de tantas historias, y por supuesto mi padre, ejemplo de tenacidad, humildad y servicio al prójimo.

Ellos me inculcaron la importancia de ser agradecido y de poner al servicio del que lo necesite mis destrezas y recursos. En mi caso, siento que tengo que devolverle a la vida lo mucho que me ha dado y lo mismo procuro hacer con mis dos hijos. Creo que para forjar seres humanos de bien tenemos que cultivar en nuestros retoños, desde temprana edad, la importancia de ser agradecidos.

Ya que este proyecto tiene el propósito de darle voz a padres y madres que están totalmente comprometidos con la crianza de sus hijos y que diariamente viven con pasión esta noble encomienda, quiero convertirme en un recurso de apoyo para ellos. Por eso, como uno de mis primeros consejos, les comparto estas 7 maneras de cultivar en nuestros hijos el agradecimiento:

Enséñales a identificar diariamente 3 razones por las cuales dar gracias: Este es un hábito que nos permite, de manera sencilla, acostumbrarnos a dar gracias. Un buen momento para hacerlo es justo antes de dormir o mientras viajan en el carro. De paso, se puede conversar sobre los eventos del día y se fomenta el diálogo y la comunicación. Comienza tú dando el ejemplo y comparte con tus hijos las razones por las que das gracias cada día.

Lleven un “Diario de Gratitud": Ya existen publicaciones de este tipo, para niños, que les permiten plasmar por escrito e incluso con dibujos sus razones para dar gracias y reflexionar sobre sus emociones. Puedes, de igual forma, ponerlos a crear su propio diario usando un cuaderno que ellos mismos decoren.

Den gracias por los alimentos antes de comer: Esta es una de las formas más simples de acostumbrarse a dar gracias y hacerlo parte de su vida. Lo aprendí de pequeño, y aún lo hago no importa donde esté. Exhórtalos a expresar la gratitud en sus propias palabras; y mientras más sencillo, mejor.

Enséñales a ganarse las cosas: Hazles saber que si quieren lograr algo tienen que trabajar por ello. Es importante que aprendan a ser responsables. Deben saber que en los estudios, en los deportes u otros pasatiempos, si no hacen su parte, no lograrán su objetivo. De igual forma, prémialos cuando lo merezcan, preferiblemente, luego de cumplir con un compromiso, hacer una tarea en el hogar o poner gran esfuerzo para lograr una meta.

 

Procura que compartan lo que tienen: Es importante dejarles saber que hay muchas personas alrededor del mundo menos afortunadas que ellos. Déjales saber que la mejor forma de agradecer es compartiendo lo que tenemos, desde una merienda o un juguete, hasta involucrándose en actividades de voluntariado y responsabilidad social.

Enséñales a servir a los demás: Todos los seres humanos tenemos virtudes, habilidades y fortalezas que podemos poner al servicio de los demás. Por ejemplo, si tu hija es buena en matemáticas, puede ayudar a otra niña que lo necesite a entenderlas mejor. Si tu hijo toca flauta, puede visitar un hogar de ancianos y obsequiar su talento para llevar música y alegría por un rato. Es sencillo, no cuesta nada y entenderán de primera mano la satisfacción que se genera cuando se da desinteresadamente.

Hay que decir "no" de vez en cuando: Por naturaleza humana, queremos que nuestros hijos crezcan con más recursos y en mejores condiciones que las que vivimos nosotros. Sin embargo, complacer sus antojos de forma desmedida los puede llevar a convertirse en personas engreídas e inconscientes. Es importante que aprendan que no siempre se puede y que a veces en la vida las cosas no se van a dar como uno las quiere. De esta manera, aprenderán a ser persistentes, a manejar la frustración y a valorar más las cosas cuando las reciben.

Estamos comenzando una de las épocas más bonitas del año. Aprovechemos estos días para reflexionar, agradecer nuestra vida y lo que recibimos por más sencillo que parezca.

Utilicemos este periodo para enseñar a nuestros tesoros lo bonito de compartir y la satisfacción que uno siente cuando ayuda a alguien que lo necesita. Si queremos tener una mejor sociedad en el futuro, tenemos que cultivar en nuestros niños principios y valores, modelando nosotros el comportamiento que esperamos de ellos.

Tienes problemas de comunicación o una relación difícil con tu niño o niña y no sabes por dónde empezar? Te invito a que te registres en una sesión gratuita de 30 minutos conmigo.

Oprime la sección de CONSULTAS GRATIS y separa tu espacio. Me gustaría ayudarte.

Te invito a que te registres en nuestro Club de Padres en padresYSP.

Recibirás contenido exclusivo, vídeos y promociones de gran valor para ti y tu familia.

Estamos viviendo un momento complicado y estresante. Hacerle frente cada día a los retos laborales, académicos y domésticos durante la pandemia nos puede llevar a un estado de ansiedad y angustia difícil de manejar y el cual nos puede afectar nuestro estado emocional.

 Sin embargo, hay actividades que podemos realizar, en el presente, para lograr mantener mejor control, desarrollar mayor tolerancia y buscar el bienestar general de nuestra familia.

 Recientemente, un periodista que tuvo oportunidad de entrevistar a varias madres que dicen sentirse felices a pesar de la situación, recopiló las iniciativas que estas toman para mantener su sensación de bienestar y felicidad. A continuación las comparto con ustedes.

 Pide ayuda – No hay nada malo con solicitar ayuda de algún familiar o alguna amistad cuando sea necesario. No te eches carga de más cuando puedes delegar algunas tareas o recibir apoyo te tus padres. A veces pensamos que podemos con todo y a la larga lo que hacemos es crear en nosotros demasiada presión y ansiedad innecesariamente. Además, es importante separar tiempo para nosotros, ya sea solos o con nuestra pareja y dejar a nuestros niños un rato con algún conocido de confianza.

 Sal de la casa – Toma las precauciones debidas y sal de la casa a dar un paseo aunque sea alrededor de tu vecindad. El aire, el sol y la naturaleza te ayudarán a relajarte y a sentirte conectada con el mundo. Si tienes algún vecino que sea positivo habla con él o ella, manteniendo la distancia y recarga tus baterías con optimismo.

 Planifica alguna actividad divertida – A pesar de la situación, con las debidas precauciones, considera tomar unas vacaciones y desconectarte de todo aquello que te pone presión. Además, trata de buscar alguna diversión en cosas simples como por ejemplo: ir de compras. Tráele a tus niños algunos antojitos que sabes que le gustan y siéntate con ellos a disfrutarlos y a dialogar o practicar un juego de mesa.

 Separa tiempo para tu pareja – Estudios recientes hechos en los EU proyectan que durante la pandemia se proyecta un crecimiento de 34% en el índice de divorcios. Por tal razón, es importante mantener la conexión y la comunicación con tu pareja. Además, separa espacio para compartir sin los niños. Por otra parte, trabajen en equipo y sean  solidarios para que la carga se facilite.

 Procura descansar – No descuides tus horas de sueño. El descanso nos ayuda a mantener nuestro enfoque, memoria y la salud en general. La falta de sueño puede provocar que estemos más irritados y que nuestro grado de tolerancia sea menor. Por ende, si queremos evitar exabruptos con nuestros niños, compañeros de trabajo o nuestra pareja, es esencial que descansemos las horas adecuadas.

 Haz ejercicio – Crear el hábito de ejercitarnos es una de las maneras más efectivas de mejorar no sólo nuestra salud, sino nuestro estado de ánimo. Cada vez que hacemos alguna forma de ejercicios, nuestro cuerpo libera serotonina, una hormona que contribuye ha desarrollar en nosotros una sensación de bienestar y felicidad. Por otra parte, la actividad física nos permite liberar el estrés acumulado por las responsabilidades que enfrentamos diariamente.

 Separa tiempo para ti – No podemos pensar sólo en las necesidades de los demás y olvidarnos de las nuestras. No seas egoísta contigo y separa un tiempo cada día para desconectarte y bajar las revoluciones. Aprovecha ese espacio para realizar algo que te guste y te relaje, desde leer un libro hasta darte un largo y relajante baño sin nadie que te interrumpa.

 Se agradecida – Las madres felices no olvidan dar gracias por todas las bendiciones que a diario reciben. A pesar de la situación, siempre encuentran una razón por la cual dar gracias. Ya sea por la salud de su familia, el techo que les cobija o el alimento sobre la mesa, el agradecimiento es el principio de la felicidad. Además, evitan compararse con otras personas y disfrutan de todo lo que poseen.

 Se solidaria con los demás – Las buenas acciones siempre nos hacen sentir bien. En momentos como los que estamos viviendo se solidaria con algún familiar, amigo o vecino que tenga una necesidad o que esté pasando por una situación difícil. Dar lo mejor de nosotros a nuestros semejante hace una diferencia en nuestra vida y en la de la otra persona. Recuerda este viejo dicho: Hoy por ti, mañana por mi.

 Comparte con tus amistades – Quien tiene un amigo tiene un tesoro. En momentos de retos, tus amistades pueden hacer una gran diferencia. Planifica reuniones, aunque sean virtuales, para compartir con ellos y hablar sobre los asuntos que les preocupa, pero además, para hacer chistes, reírte y despejarte. Este es un gran momento para fortalecer los lazos de amistad.

 Mantén una actitud optimista – Ante la incertidumbre y el encierro que esta pandemia nos ha traído, es esencial mantener un pensamiento positivo. Evita utilizar expresiones de miedo o ansiedad, particularmente frente a tus hijos. Los niños sienten cuando la energía es negativa y el ambiente está cargado. Practica técnicas de meditación, presencia plena (mindfulness) u oración que te ayuden a vivir el momento presente, a fortalecer tu fe y a bajar tus niveles de ansiedad. Si bien por un lado no tenemos control de la situación, si tenemos el control de cómo manejar la misma y buscar nuestro bienestar.

 Se compasiva contigo – No te exijas más de lo necesario, ni te pongas presiones adicionales que en nada contribuyen. Si explotas abruptamente con tus niños o con tu pareja pide disculpas e identifica cuál fue el detonante que te provocó el exabrupto. No obstante, se compasiva contigo y entiende que eso puede ocurrir ante todo lo que estamos experimentando. Somos seres humanos y por ende seres imperfectos. Piensa que estás haciendo tu mejor esfuerzo en un momento histórico de grandes retos.

Para hacerle frente a estos tiempos tenemos que utilizar todas las herramientas que estén a nuestro alcance. No podemos esperar que nuestra felicidad dependa de otras personas o            de las circunstancias externas. La felicidad está en nuestro interior y es nuestra opción buscarla y disfrutarla.

Las cosas más simples, son muchas veces las que más felices nos pueden hacer y muchas veces son las menos que valoramos. Como dice Joan Manuel Serrat en su canción: son aquellas pequeñas cosas que nos dejo tiempo de rosa. Hasta la próxima.

Ante los retos de la tecnología y el exceso de estímulos, los abuelos se convierten en una maravillosa manera de cultivar la humanidad y la socialización en sus nietos

Fui uno de esos afortunados niños que creció junto a sus abuelos. En mi caso con los maternos solamente, pues nunca tuve la oportunidad de conocer a los paternos. A pesar de ello, fue suficiente para conocer y sentir la gran bendición de compartir con estas personas tan importantes que siempre están en disposición de darnos amor y entregarnos lo mejor de ellos.

 

De mi abuela recuerdo sus exquisitos platos de comida y su disposición para siempre servirnos y darnos su cariño. De mi abuelo recuerdo su alto grado de cultura y su sabiduría.  Solía sentarme a su lado para escuchar las historias que contaba sobre su familia, sus orígenes y otras tantas veces a relatar eventos históricos importantes. Quizás de allí viene mi amor por la historia.  Mi abuelo era un ser especial; una persona cálida, elegante y comprensiva.

Considero que hoy día los abuelos son más necesarios que nunca. La ajetreada vida de los padres reclama ese maravilloso complemento llamado abuelo o abuela para cuidar de los niños, mimar y brindar su amor.  Sin embargo, el corre y corre de cada día muchas veces limita el tiempo que los niños pasan con estos seres tan especiales.

A pesar de ello, hoy día existen muchas opciones para que los abuelos mantengan contacto con sus nietos. A través de la tecnología, los pasatiempos y la televisión paga como Netflix, los abuelos pueden explorar nuevas maneras para capturar la atención de sus nietos y disfrutar más con estos. Por tal razón, compartiré algunas ideas que los ayudarán a divertirse, mucho más, durante el tiempo que pasen con sus amados nietos.

1.Busca espacios para compartir solos

Por lo regular, siempre tienes oportunidad de compartir tus nietos en los días festivos o en las actividades familiares. Sin embargo, es bueno que de vez en cuando busques otras opciones para pasar tiempo con ellos sin la multitud de gente. Ya sea llevándolos a comer helado o a ver una película en el cine, busca un espacio para brindarle un tiempo de calidad de forma exclusiva.

2. Involúcrate en sus actividades

Tus nietos van a agradecer que participes y te hagas parte de sus intereses. Es una forma de demostrarle cuánto te importan. Por ejemplo, si alguno de tus nietos juega baloncesto, acude a sus prácticas o a sus juegos y conviértete en su “cheerleader” más entusiasta.

3. Hazles partícipes de tus pasatiempos

8 maneras de fortalecer la relación entre abuelos y nietos

Otra buena forma de pasar tiempo con tus nietos es invitarlos a ser parte de tus actividades favoritas. Si te gustan los huertos caseros, llévalos un día a participar de la siembra o la cosecha. Además, puedes aprovechar la ocasión para que aprendan algo nuevo o crearles conciencia sobre la importancia de proteger el ambiente.

4. Se genuina y auténtica

No trates de ser quien no eres. Enséñales a tus nietos a aceptarte tal cual eres y a disfrutar de tu personalidad y compañía. Es importante que entiendan que cada persona es distinta y que deben valorarte por tu esencia y amor. Si hay un abuelo que es más activo o cómico que otro, no hay problema. Bríndales amor a tu estilo y no trates de competir con los otros abuelos.  Eso es parte del proceso de aprendizaje en sus vidas.

5. Nunca hables mal de sus padres cuando estén contigo

Para los niños los padres representan la figura principal de cercanía, protección y amor. Si eres de esas o esos suegros que tienes diferencias con tus yernos o nueras, mantenlas para ti. Aprovecha el tiempo junto a ellos para disfrutar y no para indisponerlos con uno de sus padres. Por otra parte, no le quites autoridad a sus padres y respeta las directrices que ellos establecen.  

6. Acepta y respeta las diferencias generacionales

No hay duda que a través de los años la sociedad y las costumbres han cambiado. Es importante que entiendas y reconozcas que los tiempos cambian y que las nuevas generaciones tienen estilos y formas de pensar distintos. Por ejemplo, antes se acostumbraba a entregar una tarjetas de Navidad conjuntamente con el regalo mientras que hoy día ya no necesariamente es así. Si no recibes una tarjeta de Navidad con tu regalo, no lo tomes personal ni como una falta de cortesía, simplemente es otra generación.

7. Propicia que las visitas a tu hogar sean agradables

Posiblemente ocupas mucho tiempo manteniendo tu casa limpia y en orden.  No obstante, evita que las visitas de tus nietos se conviertan en un “festival de limpieza” o en una letanía si mueven tus cosas de lugar. Eso no significa que de vez en cuando no te puedan ayudar con alguna labor, pero no permitas que se convierta en la costumbre. Aprovecha sus visitas para sentarte a dialogar, a jugar o a compartir con ellos. Recuerda que el tiempo pasa y no regresa y que esta vida es muy corta como para no disfrutarla.

8. No dudes en dar el primer paso para la comunicación

Algunos abuelos lamentan no tener más comunicación con sus nietos pero no toman la iniciativa de contactarlos. Si tienes deseo de escucharlos, de hablarles, hazlo. No tienes que esperar a que te llamen. Además, hoy día la tecnología te ofrece el beneficio de no sólo escucharlos sino de verlos, lo cual resulta genial para abuelos que viven a gran distancia de sus hijos.

La pubertad de los hijos es un momento que muchos padres temen. ¡Y no es de extrañar! Como padres, sabemos que se acerca un momento de muchos cambios y novedades para los niños. Por ello, es fundamental hablar con ellos y explicarles en qué consisten los cambios que va a experimentar su cuerpo. Sobre todo, con las niñas, puesto que ellas tendrán que pasar por su primera menstruación. Con este propósito, voy a explicarte qué es la menarquía, la pubertad precoz, y cómo hablar con tus hijos para que estén bien informados. ¡Sigue leyendo!

¿Qué es la menarquía?

Para empezar, es importante contarles qué es la menarquía. Se trata de la primera menstruación. Es decir, la primera vez que baja la regla, y se suele dar entre los once y doce años. Sin embargo, es posible se retrase hasta los dieciséis, o que aparezca antes de los once. (más adelante hablaré de eso). Eso sí, por norma general, en Estados Unidos la media de edad para la menarquía son los doce años. Por lo tanto, hay que hablar con las niñas antes de que cumplan esa edad. Piensa que, cuando aparece el primer periodo, si no está bien informada, puede llevarse un buen susto.

Además, también podemos explicarle a qué se debe y por qué se produce la menstruación. Obviamente, no hay que ponerse muy científico, pero con una simple explicación sobre cómo funcionan los ovarios, será suficiente. Dile que la primera regla llega cuando los ovarios se activan y comienzan su ciclo de ovulación. Así mismo, al activarse, estos empiezan a producir unas hormonas (progesterona y estrógenos) que son las que generan los cambios en el cuerpo.

Los cambios en el cuerpo después de la primera menstruación

La llegada de la menarquía indica que el cuerpo se está preparando para la vida adulta. Por esta razón, inicia una serie de cambios. Para empezar, los senos comienzan a desarrollarse. Esto ocurre unos años antes, con la aparición del botón mamario. Pero, después de la primera menstruación, se desarrollan más rápidamente.

Otro de los cambios más notables es la aparición de vello. Esto ocurre tanto en el pubis como en las axilas. Además, la activación de los ovarios significa que el cuerpo ha empezado a ovular. Por ello, la niña ya puede reproducirse. Finalmente, la niña también puede experimentar un aumento de la estatura (por eso las niñas, a esas edades, suelen ser más altas) o la redistribución de la grasa del cuerpo.

¿Qué es la pubertad precoz?

Como había dicho antes, es posible que la pubertad aparezca unos años antes de lo esperado. Generalmente, los niños y niñas comienzan la pubertad alrededor de los once años. Sin embargo, si esta se presenta antes (antes de los siete u ocho años en las niñas y antes de los nueve en los niños), se considera pubertad precoz. Entre los síntomas a los que podemos estar atentos se encuentra el desarrollo de los senos o de los testículos, un gran incremento en la estatura, o cambios en la voz.

La pubertad precoz, en principio, no es algo que deba preocuparnos, ya que se da muchas veces. No obstante, es cierto que esta puede traer algunos efectos no deseados. Por ejemplo, hay que tener en cuenta que el aumento de estatura para en cuanto se acaba la pubertad. Por lo tanto, al terminarla antes, puede que no llegue a desarrollar todo su potencial. Además, también es posible que afecte a las relaciones sociales porque no se desarrollan a la vez que sus compañeros. Pueden sentirse diferentes y que su autoestima se vea perjudicado por ello. Este es otro de los motivos por los que es tan importante hablar con ellos sobre estos temas.

Los riesgos de la menarquía temprana: la primera regla antes de los once años

En el caso de las niñas, la pubertad precoz suele traer como consecuencia una una menarquía precoz. En otras palabras, que la primera regla aparezca antes de los once años. Por desgracia, la menarquía temprana tiene algunos riesgos. Aunque no te preocupes, no debería afectar demasiado a la vida de tu hija. Pero debes tener en cuenta que puede provocar trastornos en el crecimiento. Esto implica que, en algunos casos (no todos), la niña puede presentar un mayor riesgo de infarto de miocardio, asma o cáncer de mama cuando sea adulta. Así mismo, puede aumentar la posibilidad de que de mayor sufra sobrepeso u obesidad.

https://medlineplus.gov/spanish/menstruation.ht

Como padres, ¿cómo hablar de la primera menstruación con nuestros hijos?
Lo más importante es hablar de ello de forma natural. Hay que hacerles entender que los cambios que va a experimentar su cuerpo los experimenta todo el mundo. Así que no deben sentirse mal por ellos. Háblales de forma cercana, y asegúrate de que han entendido lo que les has explicado.

¿Cuándo hablo con mi hijo o hija?

Ahora que ya conoces la mayoría de datos relevantes sobre la pubertad y la menstruación, debes transmitirle esta información a tus hijos. Y debes hacerlo antes de que empiecen a experimentar los cambios. ¡Es la fecha límite! Sin embargo, el «cuándo» depende del nivel de desarrollo emocional de los niños. Es posible que tu hijo de cinco años vea una compresa en el baño y empiece a hacer preguntas. O que lleguen los diez y no pregunte nada. Así que debes buscar un momento entre los seis y los nueve años en el que sea natural hablar del tema.
[Imagen 3: Debes informar a tus hijos antes de que empiecen a experimentar los cambios en su cuerpo.]

¿Qué datos debo contarle?

No es necesario que le cuentes cómo funcionan las hormonas o que los tejidos del útero se desprenden, etc. Pero sí hay que dar unos datos clave para que tengan toda la información necesaria. Por ejemplo, cuándo puede llegar la menstruación, qué cambios implica para el cuerpo, que a partir de ese momento podrán tener hijos, etc. Todo lo fundamental para que puedan cuidarse y que los cambios en su cuerpo no les pillen por sorpresa. También debes decirles que puede aparecer la pubertad precoz o la menarquía temprana, y que no pasa nada ni deben estar avergonzados por ello.

Así mismo, a las niñas hay que contarles que, una vez cada 28 días (más o menos), sangrarán por la vagina, y que a todas les pasa. También hay que decirles que la menstruación suele durar entre dos y siete días, y qué es importante que apunte los días para que pueda controlar su ciclo. Al principio, vendrá de forma irregular, pero poco a poco, se regularizará y podrá anticipar cuándo le vendrá la menstruación. Finalmente, háblale de las alternativas que tiene, como la copa menstrual, las compresas o los tampones.

Así que ya sabes, mantén informados a tus hijos sobre la pubertad precoz y la menarquía para que se sientan seguros. Y si quieres saber más sobre la comunicación con los niños, o cómo hablar de temas difíciles, no dudes en contactar conmigo . ¡Te espero!

 

Los trastornos del sueño son muy comunes en niños y adolescentes de 12 a 16 años. Es por eso que en nuestro rol de padres, es importante entender no solo los tipos de trastornos del sueño en niños sino también saber cómo ayudar.

Es muy común escuchar a padres decir “Mi hijo no duerme de noche” y dado que el sueño es tan importante, es imposible no preocuparse. Sin embargo, hay cosas que puedes hacer para ayudar a que tus hijos tengan sueño de más calidad y hoy las discutiremos.

¿Por qué los niños y adolescentes sufren tanto de trastornos del sueño?

Según lo que nos indican las investigaciones del sueño, lo ideal para los adolescentes es dormir alrededor de 9 horas todas las noches. Sin embargo, múltiples estudios indican que muchos adolescentes tienen problemas para conciliar el sueño a una hora como las 9pm, que es la hora ideal para aquellos que se deben levantar a las 6am.

Muchos padres creen que esta falta de sueño se debe simplemente a que sus hijos no quieren dormir, pero no es el caso. Lo que realmente sucede es que el cerebro de niños y adolescentes funciona con horarios más tardíos y por ende no están preparados para acostarse y dormir tan temprano.

Durante la adolescencia sucede algo que afecta mucho el sueño de nuestros hijos; el ritmo circadiano, eso que funciona como un reloj biológico interno, se reajusta y le indica al niño que duerma más tarde por las noches y se despierte más tarde por las mañanas. Este cambio hace que los adolescentes fabriquen melatonina mucho más tarde por la noche que los adultos, entonces es muy difícil para ellos dormir temprano.

La tecnología también juega un rol en esto. Digamos que tus hijos están acostumbrados a usar sus teléfonos hasta tarde. Pues, esa exposición a la luz del teléfono puede causar alteración en el ritmo circadiano también. Dificultando aún más que concilien el sueño exitosamente.

Aunque este cambio natural del reloj biológico de los adolescentes es una causa muy común para los trastornos de sueño, no es la única. Por esta razón hay muchos tipos diferentes de trastorno de sueño en niños y adolescentes.

Tipos de trastornos de sueño más comunes en niños y adolescentes

Insomnio. El insomnio se refiere a la inhabilidad ya sea para conciliar el sueño o para permanecer dormidos. La causa más común de este trastorno es el estrés, pero también es caudado por dolores físicos, problemas emocionales, e incluso un ambiente incómodo. El insomnio es bastante normal en adolescentes de vez en cuando, pero si dura más de un mes, se considera un problema crónico. En ese caso, puede ser causado por un problema médico o de salud mental, efectos secundarios de un medicamento o abuso de sustancias.

Trastorno del movimiento periódico de las extremidades y síndrome de piernas inquietas.

Ambos de estos problemas interrumpen el sueño de niños y adolescentes ya que las extremidades se mueven por sí solas en movimientos bruscos mientras duermen. Además, los niños y adolescentes que sufren de esto también pueden experimentar calambres, cosquilleo, hormigueo, e incluso picor o ardor. Pero estos problemas son tratables, solo hay que acudir al médico.

Apnea obstructiva del sueño. Este trastorno hace que la persona deje de respirar por un momento mientras duerme y se debe al agrandamiento de las amígdalas o las adenoides. El sobrepeso también puede ser un factor. Adolescentes que sufren de esto normalmente roncan, tienen dificultades al respirar y también pueden sudar en exceso mientras duermen. Esto se puede tratar, solo hay que ir al médico.

Reflujo. El reflujo es una causa muy común y hace que los jugos gástricos vayan hacia el esófago, provocando acidez. La acidez no es muy notable durante el sueño, pero sí puede interrumpir el ciclo. Esto se puede solucionar con medicamentos, cambios de dieta, y elevando la cabeza al dormir.

Pesadillas. Todos tenemos pesadillas de vez en cuando, pero cuando son frecuentes, pueden interrumpir los patrones de sueño. Normalmente esto se debe al estrés o la ansiedad, y también es un efecto secundario de ciertos medicamentos al igual que del consumo de drogas y alcohol.

Narcolepsia. La narcolepsia puede ser muy disruptiva en el día a día ya que causa ataques de sueño donde la persona se queda dormida de golpe. Esto también puede ser peligroso y afecta todos los aspectos de la vida. Esto se puede tratar con medicamentos y cambios en el estilo de vida.

Sonambulismo. Por último, tenemos el sonambulismo. Es menos frecuente en niños y adolescentes, pero sucede y tienden a ocurrir por estrés, enfermedades, fiebres altas, y falta de sueño.

Cómo ayudar a nuestros hijos con los trastornos de sueño

La mayoría de los trastornos del sueño comunes en niños y adolescentes son tratables yendo al médico o al psicólogo. Esto depende de la raíz del problema; si es físico o mental. Por ejemplo, si su hijo no duerme lo suficiente por las noches y pasa todo el día cansado, hay que ir al médico ya que el cansancio puede causar varios problemas de salud.

Si tiene la sospecha de que su hijo sufre de alguno de estos trastornos y no se puede solucionar con rutinas estrictas de sueño, su médico debe evaluar el estado de salud y los hábitos de sueño para determinar qué es lo que sucede. De esta manera, se podrá empezar el tratamiento correcto.

Algunos trastornos del sueño son tratables con medicamentos y otros se tratan con prácticas especiales para ayudar a nuestros niños y adolescentes a corregir su reloj interno.  Hacer cambios en el estilo de vida puede hacer una gran diferencia. Tales como evitar la cafeína, reducir el consumo de azúcar, evitar videojuegos o películas violentas antes de dormir, evitar el uso del teléfono antes de dormir, tener un ambiente más cómodo para dormir, etc.

Para los niños y adolescentes con trastornos de sueño es muy importante tener una rutina de sueño. Esto ayuda a la estructura de sueño y les permite tener un ciclo más consistente. Así que hay que empezar por ahí.

 

La adolescencia es una etapa de grandes cambios y, por lo tanto, amerita una especial atención por parte de los padres, sobre todo en lo que respecta a su nutrición. En esta etapa se experimentan alteraciones físicas y psicológicas, razón por la cual una excelente nutrición en la adolescencia, acompañada de actividad física, significará una buena salud en la adultez.
Cada adolescente tiene necesidades nutricionales diferentes, de acuerdo a su contextura física, y a las actividades que realiza cotidianamente. Dada la gran cantidad de trastornos ocasionados por una alimentación deficiente, los padres deben orientar a sus hijos sobre cómo alimentarse bien en la adolescencia.
Nutrición en la adolescencia: lo que debes saber

Los adolescentes demandan una gran cantidad de energía y más aún si practican alguna actividad física o deporte. Es indispensable que los padres se planteen ciertos cambios en los hábitos alimenticios de la familia, por una mejor nutrición para sus hijos.

Entre las necesidades nutricionales básicas de un adolescente se encuentran:
Proteínas, carbohidratos y grasas
Son nutrientes básicos que proveen la energía necesaria para que el cuerpo pueda desarrollar cualquier actividad. El consumo de proteínas aporta los aminoácidos necesarios y colabora a sintetizar nuevos tejidos. Se debe ingerir diariamente un promedio de 12%.

Los carbohidratos son los que más aportan energía al organismo. Se recomienda un consumo diario promedio de 60% de carbohidratos complejos que suministren suficiente energía para el estilo de vida de un adolescente.
Las grasas son los nutrientes que contribuyen, en gran medida, con al aporte necesario de calorías. Lo ideal es consumir grasas del tipo mono insaturadas. La cantidad aproximada diaria de grasas que se debe aportar al organismo es de un 30%. Su consumo ayuda a absorber las vitaminas solubles en grasas.

Vitaminas
Es indispensable el consumo de alimentos que aporten vitaminas que ayuden en los procesos metabólicos. Las vitaminas intervienen en el crecimiento celular y de los huesos; favorecen la prevención de infecciones y la función cerebral. Algunas vitaminas reducen el colesterol y bajan la tensión arterial.
También son indispensables para el buen funcionamiento del sistema nervioso y muscular. Se deben consumir alimentos que aporten vitaminas A, B1, B6, B12, C, D, E. Para la síntesis del ADN, es importante consumir ácido fólico.
Minerales
Indispensables para un buen funcionamiento de los sistemas enzimáticos. El calcio aporta al desarrollo del sistema esquelético y el hierro a la formación de los tejidos musculares y sistema sanguíneo.

Otro mineral importante es el zinc, el cual conduce a la formación de la masa ósea y muscular.
Importancia de la alimentación en la adolescencia

Una buena nutrición en la adolescencia:
• Impulsa el correcto desarrollo y maduración cerebral, mejorando sus capacidades físicas e intelectuales.
• Incide en el rendimiento académico.
• Garantiza la buena conformación y crecimiento de las características corporales.
• Permite alcanzar la maduración de los caracteres sexuales.
• Evita las deficiencias nutricionales que conllevan a ciertos problemas de salud, como: déficit cálcico, hiperlipidemia y arterosclerosis, anemia.
• Ayuda a prevenir trastornos de la conducta alimentaria, como: anorexia, bulimia, obesidad y desnutrición.

Cómo prevenir trastornos alimentarios en la adolescencia

El comportamiento alimentario de un adolescente puede estar determinado por influencia externa, por el deseo de una mejor apariencia física y por la presión social que pueda sentir en el círculo donde desarrolla sus actividades.
En esta búsqueda de aceptación social, los jóvenes adquieren un comportamiento alimentario que puede desencadenar en trastornos como: anorexia, bulimia, obesidad y desnutrición.
La anorexia es un trastorno donde se toma la decisión voluntaria de no comer, y la bulimia conduce a comer en abundancia para luego provocarse el vómito o ingerir laxantes.
Los padres deben estar vigilantes si observan algún cambio muy notorio en el peso de su hijo adolescente y en su conducta, al estar en la mesa y fuera de ella.

Debes estar muy atentos si:
• Se excusa para no comer.
• Se preocupa mucho por la apariencia física.
• Se mira frecuentemente al espejo y hace críticas acerca de su cuerpo, muchas de las cuales no están sustentadas en la realidad.
• Se ejercita en exceso.
• Va al baño durante las comidas.
• Tiene cambios de carácter.
• Usa laxantes y toma diuréticos sin prescripción médica.

Acciones que debes tomar para prevenir trastornos alimenticios en tu hijo adolescente

Fomenta hábitos alimenticios saludables en tu familia

Es indispensable que mantengas comunicación cercana y frecuente, y orientes a tu hijo respecto a adquirir hábitos alimenticios saludables.

Observa con atención los mensajes que recibe con frecuencia

Debes estar atento a los medios que frecuenta tu hijo, especialmente durante su tiempo en internet. Vigila que no esté exponiéndose a contenido que promueva conductas que puedan atentar contra la salud emocional del adolescente.

Conoce su entorno

Acércate a sus amigos y a quienes conforman su entorno social para conocerlos. Evalúa sus conductas e identifica posibles acciones o actitudes que puedan influenciar a tu hijo de forma negativa. Observa con especial atención a sus amigos más cercanos y sus aficiones.

Evita hacer comentarios sobre la imagen corporal de otras personas

Conversa con tu hijo para que entienda que cada cuerpo tiene una forma diferente y que lo importante es que esté saludable y que no existe un patrón estricto para todos los cuerpos.

Nunca hagas mención a la forma y peso del cuerpo de otras personas.

Resalta las cualidades positivas de tu hijo

Exprésale a tu hijo que su valor real no depende ni de su peso, ni de su estatura, y mucho menos de su apariencia.

Informa a tu hijo, sobre los peligros de las dietas

Explícale que las dietas pueden deteriorar su salud e invítalo a que exprese si tiene algún problema, para ofrecerle ayuda inmediata.

Cómo alimentarse bien en la adolescencia
¿Sabes cómo debe alimentarse un adolescente? Acá te dejamos algunas sugerencias para que disfrute de una alimentación saludable:
• Consumir los nutrientes básicos en las cantidades recomendadas.
• Disminuir la ingesta de azúcares como galletas, dulces, y otras golosinas.
• Aumentar el consumo de fibra, calcio, frutas, verduras, granos, cereales integrales, huevos, carnes magras y lácteos descremados.
• No saltar las comidas; seguir un patrón regular diario y tratar de comer a la misma hora.
• Limitar la ingesta de productos procesados como bebidas azucaradas, snacks y comidas rápidas.
• Consumir productos que aporten los minerales y proteínas necesarias.
• Controlar el consumo de sal y los alimentos procesados que tienen un alto porcentaje de sodio.
• Incluir en la dieta una merienda a media mañana y a media tarde.
• Es indispensable comenzar el día con un buen desayuno que incluya proteínas, vitaminas y calcio.
• Tomar al menos, 8 vasos por día de agua

La adolescencia es una de las etapas más complejas tanto para nuestros hijos como para nosotros como padres. Durante la misma, el cerebro de nuestros hijos se reconstruye para preparar el camino hacia la adultez. Además, las alteraciones hormonales y biológicas hacen que hayan cambios en el temperamento y la conducta.

Por tal razón, debemos procurar mantener una buena comunicación con nuestros hijos desde pequeños de forma que se desarrolle un alto grado de confianza y una buena relación que nos facilite el proceso de entendimiento al enfrentar momentos difíciles durante la pubertad.

Sin embargo, existen varias formas de que la comunicación con nuestros adolescentes se facilite. A continuación te ofrezco varios consejos que te ayudarán a fortalecer la relación y el diálogo de manera efectiva con tus hijos durante esta retante etapa.

Escuchar

Prestar atención a lo que nuestros hijos nos dicen es esencial para crear un ambiente de confianza y apertura con nosotros. Debemos darles espacio para que ellos expresen aquello que necesitan que escuchemos y atendamos. Además, es importante no ponerles presión de más y permitir que el diálogo se de en forma orgánica.

Valida sus sentimientos

A veces menospreciamos o le restamos importancia a los sentimientos de nuestros hijos por no tener la madurez suficiente. Sin embargo, no debemos olvidar que todos tenemos emociones y que para lo que uno puede ser algo sin importancia para nuestro hijo o hija podría ser muy significativo.

Por ejemplo, si nuestra hija se enamora y tiene una ruptura con su pareja es de gran beneficio que la escuchemos y seamos empáticos con su situación aunque nosotros sepamos, por experiencia, que ella se va a olvidar de esa relación eventualmente. Si por el contrario subestimamos sus emociones y le decimos cosas como: “no llores por eso, verás que se te va a olvidar rápido”, podría interpretar que sus sentimientos no son importantes para nosotros.

Demuestra confianza

Déjale saber a tu hijo o hija que tienes confianza en él o ella dándole algunas encomiendas importantes que le hagan sentir importante y útil. Además, si ves que tu adolescente es un joven maduro demuéstrale que confías en él evitando la supervisión continua en una fiesta o en sus actividades sociales. Eso sí, es importante que él o ella muestren una conducta apropiada y responsable.


Se comprensivo y flexible

Parte de nuestra responsabilidad como padres es fomentar la disciplina y establecer los límites con nuestros hijos. Sin embargo, no debemos confundir este hecho con ser inflexibles e irrazonables con ellos. Debemos recordar que estamos criando futuros adultos y por ende es importante forjar en ellos la toma de decisiones, el criterio propio y la independencia. En momentos en los que estemos en desacuerdo o en los que no veamos apropiado conceder un permiso es importante explicarles la razón para ello de forma que entiendan la razón y no piensen que es meramente un capricho.

Aliéntalo y dale refuerzo positivo

Durante la adolescencia nuestros hijos pueden sentirse inseguros o dudosos ante las situaciones que atraviesan cada día. Por ende, el refuerzo positivo y la motivación pueden convertirse en excelentes herramientas para que desarrollen la confianza en sí mismo y puedan alcanzar los objetivos que se propongan.

Controla tus emociones

A pesar de puedan haber momentos difíciles o de confrontación recordemos que somos los adultos y por ende los que debemos dar un buen ejemplo de tolerancia y control. De lo contrario, nuestros hijos aprenderán a resolver sus situaciones con gritos, hostilidad y coraje. Mantener el control de nuestra emociones contribuyen a mantener un buen ambiente en el hogar y una base de respeto y comprensión con nuestros hijos.

Realicen actividades juntos

Una gran forma de fortalecer la conexión y la comunicación con nuestros adolescentes es realizar actividades divertidas que nos provean tiempo de calidad junto a ellos. Buscar ese espacio, tal y como lo hacíamos cuando eran pequeños contribuirá a crear buenas memorias y una relación sólida para el futuro.

Aunque la adolescencia puede resultar difícil y desafiante es una de las etapas que más podemos aprovechar para crear un vínculo sólido de confianza y sano con nuestros hijos. La paciencia y la voluntad de entender a nuestros hijos, libre de prejuicios, son herramientas claves para mantener una buena conexión con ellos. Tratemos a nuestros hijos con firmeza pero con respeto. Recordemos que una vez también fuimos adolescentes.

 

Contáctanos

San Juan, Puerto Rico
1 (833) 560-0680
info@yosoyunpapipr.com

Suscríbete

Regístrate y recibe información de valor para ti y tu familia